Rusia eleva previsión de crecimiento del PIB para 2026

Rusia elevó su pronóstico de crecimiento sobre el producto interno bruto para 2026 al 0,6%, desde su estimación anterior del 0,4%, según informó de manera oficial el ministro de Economía de la nación euroasiática, Maxim Reshetnikov.

La revisión al alza en las proyecciones oficiales refleja un ajuste técnico en los modelos macroeconómicos del gobierno ruso para evaluar la trayectoria de la actividad productiva nacional frente a las condiciones del comercio internacional, los flujos energéticos y la dinámica de la demanda interna.

La actualización del cálculo responde a un comportamiento más resiliente de la producción industrial, el mantenimiento de los niveles de inversión en sectores clave de la infraestructura y el consumo privado sostenido en el mercado doméstico.

A pesar de que la tasa de expansión del 0,6% continúa situándose en un rango de crecimiento moderado, el incremento de dos décimas respecto a la previsión anterior de 0,4% muestra un margen de adaptación del aparato productivo local ante los desafíos derivados de las sanciones comerciales internacionales y las restricciones en los mercados financieros globales.

El ministro Maxim Reshetnikov precisó que la evolución positiva de ciertos indicadores de alta frecuencia durante los trimestres recientes influyó en la recalibración de la meta del producto interno bruto. Entre los factores determinantes se encuentra el gasto público ejecutado en proyectos de defensa, el impulso a la sustitución de importaciones y la diversificación de las rutas de exportación de materias primas hacia socios comerciales de Asia, Oriente Medio y América Latina.

El informe del Ministerio de Economía subraya que la estabilidad relativa del mercado de trabajo nacional ha jugado un papel relevante en la contención del consumo interno. Con niveles de desempleo en mínimos históricos y aumentos salariales en sectores estratégicos de la manufactura y la logística, el gasto de las familias en bienes y servicios ha proporcionado un soporte continuo a las actividades comerciales y de servicios dentro del país.

La política monetaria aplicada por el banco central de Rusia continúa vigilando de cerca el impacto inflacionario que el gasto estatal y las restricciones de oferta ejercen sobre los precios al consumidor. El mantenimiento de tasas de interés de referencia en niveles elevados busca equilibrar la liquidez en el sistema bancario, incentivar el ahorro en moneda nacional y evitar volatilidades excesivas en el tipo de cambio del rublo frente a las divisas de negociación internacional.

La cifra corregida por el ministro Reshetnikov fija el marco de referencia oficial para la elaboración de las proyecciones presupuestarias, la gestión del gasto de capital del Estado y el diseño de los programas regulatorios de estímulo sectorial orientados a preservar el pulso de la actividad económica en el territorio nacional.

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