Citi prevé fortalecimiento del yen a largo plazo por mejora de flujos de capital

La balanza de pagos de Japón registró la mayor mejora en la oferta y la demanda de yenes desde el año 2019 durante el segundo trimestre de 2026, de acuerdo con un informe publicado por la entidad financiera Citigroup. El estudio de la institución analiza la evolución del flujo de divisas y la dinámica del mercado cambiario nipón, señalando una recuperación sostenida en los saldos comerciales y de inversión que afectan directamente la valoración de la moneda nacional en los mercados internacionales.

Las compras netas de yenes se han mantenido en niveles estables desde finales del año pasado, impulsadas de forma constante por el incremento en la adquisición de acciones locales por parte de inversores internacionales. Este flujo constante de capitales hacia el mercado bursátil de Tokio ha generado una demanda constante de la divisa nipona para ejecutar las transacciones requeridas por los fondos de inversión globales y otros actores institucionales extranjeros.

A pesar de la trayectoria positiva observada de forma generalizada, las compras de yenes experimentaron una moderación puntual durante el primer trimestre del año. Esta ralentización temporal respondió a los ajustes habituales de posiciones financieras que realizan los participantes del mercado al cierre del ejercicio fiscal en marzo, periodo en el que se suelen liquidar o reestructurar activos para la elaboración de balances contables.

Superado este periodo de ajuste estacional, la inversión extranjera dirigida a la renta variable japonesa retomó su senda alcista durante el segundo trimestre de 2026. La entrada de capitales externos volvió a acelerarse, reforzando la demanda de la moneda local en los mercados de divisas y revirtiendo la contracción registrada en los primeros tres meses del ejercicio.

Las proyecciones de Citigroup anticipan un ajuste en el comportamiento estructural de la moneda japonesa a mediano y largo plazo. Las estimaciones de la entidad señalan que la tendencia generalizada de la divisa probablemente experimentará un viraje, pasando de una fase caracterizada por la depreciación continuada del yen hacia una etapa definida por su apreciación gradual frente a las principales monedas de referencia internacional.

La acumulación de superávits en la renta primaria y el renovado atractivo de los títulos corporativos japoneses para los gestores de patrimonio internacionales han incrementado la presión compradora sobre la divisa. Este dinamismo compensa los factores que previamente habían impulsado la debilidad del yen, tales como las divergencias en los rendimientos de la deuda soberana y la salida de capitales hacia otros mercados globales.

Los análisis de Citi concluyen que la concurrencia de un mayor volumen de compra de acciones por parte de tenedores no residentes y la mejora sustancial en los saldos de la balanza de pagos constituyen los pilares que sustentan la expectativa de fortalecimiento de la moneda japonesa en el transcurso del presente ciclo económico.

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