Ucrania propone gasto récord en defensa para 2027

Ucrania propone un gasto récord en defensa para 2027, ya que el costo de la guerra con Rusia, que ahora está en su quinto año, está aumentando y el país necesita más apoyo financiero de sus socios. La propuesta presentada por el Ministerio de Finanzas refleja la persistente presión fiscal que afronta la administración de Kiev en su intento de sostener la capacidad operativa militar de sus fuerzas armadas, al tiempo que busca preservar los equilibrios macroeconómicos básicos ante la prolongación del conflicto bélico a escala continental.

Se prevé que el gasto en defensa alcance los 110.000 millones de dólares en 2027, un 12 % más que en 2026. Este gasto representó aproximadamente dos tercios del gasto total en el proyecto de presupuesto para 2027. La concentración de los recursos públicos en el aparato militar pone de manifiesto cómo la economía ucraniana ha reorientado estructuralmente su política presupuestaria, supeditando las partidas civiles tradicionales a los requerimientos de seguridad, aprovisionamiento de armamento y pago de personal en el frente.

La escala del presupuesto militar propuesto tensiona las capacidades de recaudación fiscal interna de Ucrania. Los ingresos tributarios ordinarios del Estado continúan siendo insuficientes para cubrir de forma autónoma la totalidad de las obligaciones de defensa y los servicios públicos esenciales, obligando al gobierno a apoyarse en la emisión de bonos soberanos domésticos, el financiamiento monetario supervisado y, de manera determinante, en los paquetes de asistencia financiera y préstamos preferenciales otorgados por organismos multilaterales y aliados occidentales.

La brecha fiscal estimada para financiar el gasto corriente no militar, como las pensiones, los salarios del sector público y el mantenimiento de la red sanitaria y educativa, depende del flujo constante de liquidez internacional, dado que la totalidad de los impuestos recaudados localmente se canaliza de forma prioritaria hacia la cobertura de la factura bélica.

Asimismo, la aceleración del gasto militar ucraniano dinamiza las compras de la industria de defensa internacional, generando un impacto directo en los fabricantes de municiones, vehículos blindados, sistemas de defensa aérea y tecnología de drones en Europa y Norteamérica. La adquisición e integración de equipamiento militar de última generación requiere también partidas presupuestarias permanentes dedicadas al mantenimiento técnico, la reparación de maquinaria dañada y la logística de almacenamiento en instalaciones subterráneas o dispersas.

La acumulación de déficit presupuestarios cubiertos mediante créditos de emergencia eleva la razón de deuda sobre el producto interno bruto, lo que requerirá futuros planes de reestructuración financiera y reformas tributarias profundas una vez que se alcancen condiciones de estabilización operativa en el territorio nacional.

El trámite parlamentario de la propuesta de presupuesto en la Rada Suprema de Ucrania y las negociaciones bilaterales que sostendrá el ejecutivo con sus socios internacionales en los próximos meses resultarán fundamentales para estructurar los desembolsos finales.

El volumen definitivo que apruebe el legislativo para la partida de defensa determinará el margen de maniobra militar de Kiev y la magnitud del respaldo financiero externo necesario para garantizar la estabilidad monetaria durante el quinto año de hostilidades.

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