El Banco Popular de China ha decidido, por noveno mes consecutivo, mantener inalteradas sus tasas de interés de referencia. La decisión, confirmada este febrero de 2026, subraya una postura de extrema cautela en un panorama donde las señales de recuperación conviven con una debilidad estructural que no termina de ceder.
Los datos publicados por la autoridad monetaria no dejaron lugar a sorpresas, pero sí a la reflexión. La tasa preferencial de préstamos a un año se situó en el 3,00%, mientras que la tasa a cinco años permaneció en el 3,50%.
Esta parálisis en el costo del dinero sugiere que el BPC prefiere priorizar la estabilidad del yuan y proteger los márgenes de beneficio de la banca comercial antes que lanzarse a un estímulo agresivo. Sin embargo, el contexto no es sencillo: China enfrenta una demanda interna moderada y un sector inmobiliario que, aunque estabilizado, aún no recupera el dinamismo de la década pasada.
+ No hay comentarios
Agregar uno